Este sábado los miembros del Cadete Azul, junto con algunos de los chicos del Cadete Amarillo y una representación de Delegados de Campo, realizaron un intenso entrenamiento con el fin de afrontar los próximos partidos, cual si de auténticos espartanos se tratase. Durante la lucha se produjeron momentos de gran intensidad pero los chicos aprendieron que frente al enemigo ¡NO HAY SUFRIMIENTO! ¡NO HAY DOLOR!
Si bien es verdad que un mal arbitraje puede perjudicar el juego de un equipo, no lo es menos que una afición desenfrenada puede hacer perder los nervios tanto a árbitros, como a jugadores y entrenadores, provocando bajos resultados y muchos momentos de tensión.
Ayer en el Polideportivo de San Blas, los miembros del Cadete Azul asistimos a uno de los peores partidos, por no decir el peor, de todos lo que hemos vivido desde que estamos juntos. Y no por el mal juego de los chicos, que efectivamente no fue de los mejores, ni por el mal arbitraje que sufrimos durante todo el partido, que fue cuanto menos penoso, sino por el comportamiento alocado, insensato, protestón, en fin, de auténticos “hoolligans” de los padres.
Estoy absolutamente segura de que nuestro nefasto comportamiento influyó, y mucho, en el cada vez más horroroso desarrollo del partido. Los árbitros no sólo no corregían sus errores, sino que los acentuaban en un alarde, sin duda, de chulería y prepotencia; los chicos, por las intensas pitadas que nosotros, los insensatos padres, propinábamos tanto a los árbitros como al equipo contrario, se ponían cada vez más nerviosos, cometiendo errores de novatos que hicieron que el marcador no reflejara realmente lo que ellos saben hacer, e incluso teniendo comportamientos de dudosa deportividad. Es más creo que la expulsión de Fran fue una más de las consecuencias que tuvieron nuestros irracionales actos.
Desde aquí quiero pedir disculpas a todos, pero sobre todo al equipo, creo que si nosotros hubiéramos mantenido un comportamiento adecuado, el partido habría tenido un resultado diferente. Además me avergüenzo de dejarme llevar por el nervosismo y en algunos casos la histeria colectiva. Espero, sinceramente, que lo que ayer ocurrió no vuelva a repetirse por el bien de todos pero sobre todo por el bien de los chicos que sólo quieren jugar al baloncesto y espero también que, de verdad, lo de ayer sirva de lección para todos.
Mila
El pasado fin de semana el Cadete Azul pasó dos días de convivencia y diversión junto a sus familias en Gredos. Era el merecido descanso que todos ansiábamos tras una pretemporada y un inicio de temporada más que duras; además necesitábamos reponer fuerzas para afrontar lo que aún queda antes de las Navidades, ya que Fran no nos da respiro ni a padres, ni a hijos. Lo cierto es que todo salió a pedir de boca, el hotel, en plena sierra de Gredos, era prácticamente nuestro con lo que los chicos pudieron hacer el gamberro a sus anchas. Tuvimos también una jornada de actividades en el bosque, con juegos de orientación, tiro con arco y aventura en los árboles en la que participaron los jugadores, sus hermanos y hermanas y algunas/os madres-padres. Pero lo mejor ocurrió la noche del sábado en la que aprovechando la cercanía de Halloween (es cierto que no es una fiesta española pero fue divertido) los padres organizamos una noche terrorífica en la que los chicos gritaron, corrieron, rieron y disfrutaron viendo a sus padres y hermanas transformados en zombis, monstruos, psicópatas y todo un sinfín de personajes más propios del cine de terror que de un fin de semana en el campo.
La experiencia ha sido maravillosa, no sólo para los chicos que se han conocido más y mejor, y eso seguro que se nota en el campo, sino para todos los que hemos participado. Por eso, animo al resto de los equipos a que de vez en cuando, y siempre con permiso del entrenador, organicen un fin de semana fuera de la cancha, porque 24 horas al día juntos dan para mucho y conocerse es la base de un buen juego y de una buena afición.
Mila
Los monstruos del Getafe Baloncesto
Impresionante el partido del Cadete Azul en Leganés frente al Estudiantes B. Nuestros ocho
jugadores (el resto está lesionado) dieron una lección de cómo se juega cuando hay corazón.
La emoción y calidad del partido fue tal que los orgullosos padres salimos de la cancha con la
cabeza muy alta, cual si de una victoria se tratara y es que ayer, el Cadete Azul jugó con una
valentía tal que el equipo contrario, campeón de la Comunidad de Madrid y subcampeón de
España, se las vio y se las deseó para conseguir hacerse con el partido. Un partido que nunca
estuvo perdido, sólo en los últimos minutos, cuando nos quedamos con cuatro jugadores y
fue necesario recurrir a un lesionado para poder continuar; sin embargo nuestros chicos no
perdieron el coraje y las ganas en ningún momento, a pesar de la diferencia de altura e, incluso
en algunos casos, de anchura, esa fue la única diferencia, en calidad de juego y empuje no fue
nuestro equipo, a mi parecer, inferior en ningún momento. En resumen, una demostración de
que lo importante no son sólo “los metros”.
Mila (madre más que orgullosa)
Cuando el principio es el final
Apenas hace dos horas que supe que ya no estaríais con nosotros esta temporada. Dos horas en las que los sentimientos, las sensaciones y los recuerdos se han agolpado en mi corazón y en mi
cabeza y, a ratos, no me dejan respirar. Hemos pasado un año juntos tan intenso, que pensar en una nueva temporada sin vosotros, se me hace terriblemente cuesta arriba, y no sé cómo
afrontar esta nueva etapa sin vosotros. Mañana, sin ir más lejos, tenemos un partido y no sé si podré ser ese miembro de “la marea azul” que anima sin descanso, viendo vuestros asientos vacíos y
sabiendo que un miembro del equipo, RUBIO, ya no está con nosotros. Echaremos de menos los gritos de ¡árbitro eres un suave!, de Antonio, y la típica protesta de Ana de “la zona, arbitro, que el
10 acampa en la zona”, y desde luego echaremos de menos a ese chico rubio y de sonrisa fácil, nuestro querido número 12.
Habéis sido, sois y seréis parte de nosotros, y aunque no nos veamos tan a menudo, seguiremos buscando momentos para estar juntos y compartir un rato de amistad. Deseo de todo corazón que el
cambio sea para bien, sobre todo para nuestro querido Rubio. Os deseamos lo mejor, y estad seguros de que siempre, siempre habrá unos asientos reservados para vosotros a nuestro
lado.
Mila
Para nuestras camisetas, gorras, bufandas, etc... .Esperamos que os guste a todos
Espacio de los socios, donde podreis mostrar vuestras propuestas para que nuestro club, el de todos, siga creciendo. El año pasado ya pudimos ver Camisetas e incluso abanicos por las gradas, cualquier propuesta e idea que tengais en esta parte de la Web la podreis plasmar.Viajes, Torneos, ...